Trabajar en Navidad

En estas fechas, se juntan muchas emociones y a veces no sabemos muy bien cómo administrarlas o gestionarlas: los peques nerviosos por la llegada de los Reyes y Papá Noel (y también nosotros, por aquello de decirles bien qué es lo que tienen que traer), los mayores ajetreados con todo lo que hay que organizar, el tener que hacer números porque es una época con mucho gasto, la tristeza de los que no están…

Por eso vamos a dedicar esta época y varios posts a hablar de todos estos temas en relación a los más pequeños de la casa.

Hoy escribimos sobre el tiempo que los navidad-y-deberespequeños pasan en casa en este periodo sin clase y sobre la forma de que no se desconecten del todo de su rutina: ¿cómo podemos gestionar el tiempo libre?

Para empezar, debemos tener en cuenta que no es un periodo tan largo como las vacaciones de verano, así que hay que reservar un rato cada día en el que mantener los estudios y sus obligaciones del colegio. No tiene por qué ser una dedicación muy extrema, siempre algo teniendo en cuenta su edad y su nivel de conocimiento:

  • Para los más pequeños puede reducirse a un rato de pintar, para que haya un tiempo de estar sentado prestado atención a una actividad similar a las fichas que hacen en la guarde o en el cole diariamente.
  • Si ya empiezan a leer y escribir, tener la costumbre de que lean y escriban unas letras o palabras cada día.
  • Cuando van creciendo, es habitual que les manden un libro para leer durante este periodo o que tengan un trabajo a entregar. Concretar esa lectura en un capítulo o el número de páginas al día que leerán.
  • Los más mayores de la casa a lo mejor tienen deberes o incluso un examen en cuanto vuelvan a la rutina del colegio. Con ellos hay que acordar tiempos para trabajar un poco cada día, transmitiéndoles que así no tendrán que estudiarlo todo el último día y podrán disfrutar más el 7 de enero de los posibles regalos de Reyes.

En cualquier caso, esto es solo una orientación, también hay que saber adaptarlo a las fiestas y a los días de descanso, porque está claro que las vacaciones también están para pasarlo bien: hacer planes en familia, aprovechar para visitar a viejas amistades o a familiares a los que no se ve con mucha frecuencia, dormir un poco más si con la emoción navideña nos hemos acostado algo más tarde de lo habitual…

A lo mejor no podemos pasar todo el tiempo que querríamos con ellos porque las vacaciones de los adultos no siempre son tan largas como las suyas, pero si nos organizamos podemos hacer cosas extraordinarias de las que disfruten mucho (reservando, por supuesto, un rato para los nuevos juguetes que hayan traído Papá Noel o los Reyes Magos).

Aprovechamos para desearos desde Gadepsi una FELIZ NAVIDAD. Ojalá que los días de fiesta hayan sido estupendos para pequeños y mayores.

Llega la navidad y… ¡¡los regalos!!

¡¡¡¡ME LO PIDO!!!!

La navidad está a la vuelta de la esquina. Las campañas publicitarias están en marcha y los niños están decidiendo qué le van a pedir a los Reyes Magos y/o Papá Noel.

Las estadísticas indican que los niños reciben una media de cinco regalos por estas fechas y que la ilusión por un juguete nuevo  dura entre tres y cinco horas de media.

  • ¿Por qué caemos en la tentación de colmarles de regalos?:

-  No hay nada más satisfactorio y que nos llene de más felicidad que ver sus caritas al abrir los regalos: Padres y familiares desean hacer felices a los niños y en ocasiones se confunde la ilusión de abrir un regalo por felicidad.

-  “No quiero que le falte de nada”: Desde el deseo de cubrir todas las necesidades del pequeño, se puede caer en error de tratar de darle todo lo que pide. Una de nuestras misiones a la hora de educarlos es enseñarles no solo a tolerar la frustración si no tambien a conocer sus propios deseos.
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-  Redimir el sentimiento de culpa por no pasar tiempo con ellos: el sentimiento justificado o no de no ser buenos padres favorece que intentemos compensarles cumpliendo todos su deseos.

-  Las campañas de publicidad y el ambiente navideño-consumista: No podemos negar la influencia de la sociedad en la que vivimos. El consumismo está incorporado a nuestra manera de vivir y de comprar.

-  Los niños SIEMPRE lo quieren todo: Y como buenos niños todo lo piden con intensidad e ilusión. Si miran un catalogo de juguetes, lo más probable es que elijan varias cosas de cada página.

  • Antes de escribir la carta a los Reyes Magos/ Papá Noel:

-  Decidir el número de regalos máximos que podrán tener: recibir muchos regalos es tan negativo como no recibir ninguno. Tres regalos es un límite aceptable. No obstante cada familia tendrá que decidir según sus posibilidades y su criterio el número máximo.

-  Organización con el resto de familiares en la compra de los regalos: Una de las tareas más difíciles será explicar al resto de la familia esa limitación de regalos. A ellos les pasa lo mismo, también desean cumplir los deseos del pequeño. Para ello podemos remarcar que no disfrutan de cada regalo como se merece si tiene muchos mismo tiempo. A veces compramos mil regalitos de bajo coste pero de mala calidad. La familia se puede organizar para que entre todos se compren el numero de juguetes que hemos establecido.

  • Instaurando nuestra propia tradición navideña:

-  Explicar a los niños el motivo por el que el número de regalos es limitado: La creatividad será nuestra mejor arma. Hacer de ello una historia, un juego hará que los niños lo entiendan mejor y se molesten menos. Por ejemplo, podemos contarles que a los Reyes Magos les gusta regalarle cosas con las que se lo pase muy bien y con las juegue mucho. Por este motivo, sólo le traerán 3, para que le de tiempo a jugar mucho con ellas.

-  Hacer una tradición familiar de escribir la carta a los Reyes Magos/Papá Noel: lo que más desean los niños es pasar tiempo con sus padres. Convierte el hecho de escribir la carta en algo familiar y divertido (utiliza folios de colores, adornar la carta juntos, tomar una merienda especial mientras, poner música…).

-  No utilizar catálogos de juguetes para escribirla: Si tienen tanta variedad de juguetes a la vista, les va a resultar muy difícil elegir.

-  Jugar juntos a decidir qué regalos son los que más desea: Es fundamental que nos expliquen por qué lo desean, qué es lo que les gusta de ese juguete, cuánto tiempo serían capaces de esperar para conseguirlo, si creen que lo desearán mañana también.

-  Convertir el encuentro familiar en lo más importante: organizar una merienda de reyes para que vengan los abuelos, tíos… donde podrán mostrar los regalos que han tenido y al mismo tiempo disfrutar de la familia.

Por último, como indicación para decidir qué comprarles lo fundamental es tener en cuenta que los regalos de navidad deben ser deseados por el niño y  fomentar el juego, que, al fin y al cabo, es la actividad principal para su desarrollo.