Aprender a ser padres siendo equipo

La llegada de un bebé a una familia revoluciona por completo la casa. Empezando por el orden, que tardamos unos días en habituarnos a tanto espacio para pañales, calcetines y biberones, y terminando por la necesidad de reorganizar nuestros horarios y nuestros tiempos.

Pero lo más importante que tenemos que organizar, por encima de buscar una balda para los diminutos calcetines e incluso más que estructurar nuestros horarios para no notar tanto la falta de sueño, es formar equipo con mi pareja para enfrentarnos juntos a lo que hemos empezado: una vida como padres.

Dos para unoHasta ahora, cada uno podía tener formas diferentes de hacer las cosas y se podían resolver las dificultades más fácilmente. Pero si somos padres en pareja, tendremos que negociar mucho a partir de ahora, intentando mantener una visión y un objetivo común, para que este primer hijo y los que le puedan seguir nos vean como un fuerte unido.

Además, hay una variable a tener en cuenta: las familias de origen de cada uno. Al fin y al cabo, el ejemplo más cercano de cómo se es padre y madre lo hemos tenido en nuestra familia a medida que crecíamos y puede ser que nuestra pareja no haya vivido lo mismo. O, incluso, que habiendo tenido un modelo parecido de educación, a uno de nosotros nos parezca un ejemplo a seguir mientras que el otro lo ve como algo que no quiere para sus hijos. ¿Qué hacer entonces?

Lo primero que tenemos que hacer es mantener en mente que ese tipo de educación no ha funcionado tan mal como yo puedo pensar: al fin y al cabo, ha dado lugar a la persona que es mi pareja hoy en día, una persona que ha conseguido enamorarme y de la que me gustan muchas cosas. Así, aunque de primeras no confíe mucho en las técnicas que propone mi pareja, es bueno mantener en las ocasiones en que me toque ceder la fe en que puede funcionar esta otra forma de hacer las cosas.

Y es que habrá que hablar mucho, mucho en la pareja sobre la educación de los pequeños de la casa, porque tendremos que intentar estar de acuerdo en casi todo (o acercar posturas lo máximo posible), porque la meta es la misma: que el bebé crezca feliz y sintiéndose querido hasta convertirse en una buena persona.

Por cierto, ya que hablamos de la familia política, tenemos que mantener en mente que son personas importantes en la vida de nuestros hijos, de manera que cuanto mejor sea nuestra relación con ellos, mejor para el funcionamiento de la familia en general. Para ello, una de las cosas que debemos hacer es que, a la hora de confrontar o ponerles límites, sea cada uno con su propia pareja. Es decir, siempre será mejor que yo como hija o hermana hable con mis padres y hermanos de lo que quiero para mis hijos, a que mi pareja tenga que enfrentarse a los suegros y cuñados.

Recuerda que cuanto más claras sean las cosas para tu hijo o hija, más entenderá cómo funciona todo a su alrededor. Es de vital importancia que entre esas cosas esté lo que los padres y madres les vamos a dar: que se sientan seguros y protegidos con ambos progenitores, que sepan que pueden confiar en cualquiera de los dos y que las recompensas y los castigos lleguen siempre por las mismas cosas, pues puede resultarles caótico no saber a qué normas atenerse, creando la creencia de que nunca se sabe qué va a pasar.

Juntos, como equipo, podremos garantizar a nuestros peques qué va a pasar y cómo funciona el mundo.

13 de abril ~ Día Internacional del Beso

El beso, es la máxima expresión del afecto y me es grato comunicaros que el BESO ES IMPRESCINDIBLE para nuestro crecimiento personal.

Es la máxima expresión del afecto junto con las caricias, los abrazos y el contacto. La necesidad de tacto es una de nuestras necesidades más tempranas y más básicas. Al nacer, es lo que nos asegura que estamos acompañados y que seremos alimentados.

IMG_20150413_130629La demostración de afecto en las etapas infantiles es mucho más que afecto, es alimento, es seguridad, es pertenencia….

Gracias a los besos crecemos como individuos,

gracias a los besos nos sentimos queridos y respetados,

gracias a los besos nuestra autoestima se eleva,

gracias a los besos sabemos quienes nos rodean,

gracias a los besos aprendemos mejor,

gracias a los besos nos socializamos,

gracias a los besos nos sentimos deseados,

gracias a los besos …. Besaremos.

A partir de ahí los besos nos acompañarán toda la vida. Quizá tengan forma de ternura, de pasión, de complicidad, de educación…. Pero siempre estarán ahí.

¿Entonces por qué a veces se nos olvida enseñar a nuestros hijos a besar?

Somos seres humanos sociales que necesitan demostrar el amor que se profesan. El afecto es la base de la vida social, es el verdadero lenguaje universal.

Por eso, si puedes BESA A TUS HIJOS, bésales mucho, porque será la manera en la que aprendan a besar a otros, a demostrar su amor, a conocer y reconocer sus propias emociones.

Porque EL BESO es mucho más importante que las matemáticas, que el futbol y que las buenas maneras en la mesa… PROPONGO EDUCAR EN EL BESO.

“Por una mirada, un mundo;

por una sonrisa, un cielo;

por un beso… yo no sé

qué te diera por un beso.”

Gustavo Adolfo Bécquer

¿Qué entienden nuestros hijos del accidente de avión?

¿Qué entienden nuestros hijos del accidente de avión? ¿Deberíamos decirles la verdad? ¿Les creará un miedo irracional a montar en ese medio de transporte? 

¿Y si se lo toman como una broma? ¿Entenderán algo?

Estas son algunas de las preguntas que nos han hecho nuestras mamás en estos días, ante la horrible noticia del accidente de avión A320 de la compañía Germanwings, en la que se han visto afectadas más de 150 familias.

Cuando en la televisión, en el colegio, en los comentarios  o…. simplemente en el ambiente, está la preocupación, la incredulidad y la tristeza por algo tan impactante, debemos escuchar a nuestros hijos. ¿Ellos preguntan? ¿Se quedan a nuestro lado cuando estamos hablando de ello con alguien? ¿Escuchan la televisión como uno de nosotros?…. Si estas respuestas son afirmativas, es que nuestro hijo quiere tener información sobre ello, tenga los años que tenga.

Es verdad que los niños no comprenden el concepto de la muerte en su totalidad hasta aproximadamente los 8 años, pero desde bien temprano los niños son muy conscientes del dolor, de los nervios, de la preocupación. Si negamos esos sentimientos en nosotros mismos, si al hacernos una pregunta “quitamos hierro al asunto”, nuestros hijos no entenderán la incoherencia entre lo verbal y lo no verbal y aprenderán que lo correcto es ocultar aquello que les preocupa o les entristece, tal y como haces tú.

Tendremos que hacer un gran esfuerzo por ajustar nuestro lenguaje a su edad y a su comprensión, pero por supuesto, tendremos que decir la verdad antes sus preguntas y mostrar nuestros sentimientos sin pudor. Podemos decirles que ha sido una noticia que ha entristecido a todo el mundo, que ha sido un accidente desafortunado, que todos estamos pendientes de la televisión porque nos preocupa y porque estamos muy tristes por esas familias.

No debemos olvidar que los niños viven en nuestro mundo, y a veces éste se tambalea. No es un mundo perfecto, ni mucho menos, y aunque deseamos que ellos sean felices, no siempre lo podemos conseguir.

Adolescentes y drogas

La adolescencia es una etapa importante en el crecimiento y la búsqueda de identidad.

El grupo de iguales se convierte en una de las referencias más importante. Formar parte de un grupo con ideales, con algunas características concretas, o formas de vestir…  ayuda a nuestros jóvenes a sentir que forman parte de algo y que pertenecen a un grupo independiente de su familia. Esto les ofrece seguridad y contención.

Sin embargo, este grupo de iguales puede ser, en algunas ocasiones, el que empuje a nuestros hijos a realizar conductas que no comparten como individuos independientes, pero sí como miembros de ese grupo. Como por ejemplo, el hecho de probar las drogas.

La adolescencia se caracteriza por la inquietud y la búsqueda de nuevas experiencias, pero también por la inestabilidad emocional y la indecisión.

Suceden cambios internos y personales, que pueden chocar con las creencias y valores familiares.

Como padres, tenemos que ser conscientes de que, aunque ya no podemos prohibir como cuando eran pequeños, si tenemos la capacidad de seguir influyendo en sus decisiones (siguen siendo nuestros hijos, y en el fondo nuestra opinión les sigue importando).

Por ese motivo, tenemos que cuidar y fomentar todo tipo de conversaciones con ellos. Dales tu opinión siempre que sea necesario, sin dejarte llevar por el miedo, evitando los mensajes tremendistas (confirmarán la idea que nuestros hijos tienen de nosotros, como por ejemplo “mis padres no se enteran, son unos exagerados…”).

Lo mejor es encontrar un tono sencillo, amable y directo en relación a algo que veis, oís, o charláis juntos. Con el objetivo de que nuestros hijos tengan una información real de las drogas y estén convencidos de sus consecuencias negativas. En ocasiones tendrás ganas de confrontar su opinión, pero no te llevará a nada, es mejor pedir su opinión y dar la tuya (¡no creas que queda en saco roto!)

Aquí te dejamos algunos ejemplos para comenzar conversaciones con tus hijos sobre drogas y de esta manera sembrar semillas de comunicación entre tus hijos y tú:

• “En la televisión han comentado que sigue disminuyendo la edad de consumo en los adolescentes. ¿Tú qué opinas?, ¿Crees que es verdad?..”

• “Estoy encantada con la ley antitabaco, es que no huelo a tabaco cuando llego a casa, no tengo por qué tragarme el humo de otro. ¿A ti qué te parece?”

• “Me gusta que los jóvenes se manifiesten por causas saludables, como la educación, la justicia… que siempre parece que sólo os sacan para hablar de drogas y botellones, ¿no te parece?”

• No me gusta nada quedar con los amigos de tu padre, al final, después de que se hayan bebido 3 copas de vino, yo ya no se con quién hablar. ¿Alguna vez te ha pasado eso?

• Uffff que horror de accidente, por lo visto ha dado positivo en alcoholemia. ¡No hay derecho! Hay que turnarse en la conducción siempre.

• He leído un artículo que en los institutos ofrecen costo o mariguana. ¿Tú crees que es fácil conseguir droga?

Evitar hablar de las drogas y convertirlas en un tema tabú, no elimina la posibilidad de que tu hijo las consuma, ni reduce las ocasiones en las que tu hijo tendrá que enfrentarse a ellas.

Recuerda que cuantas más herramientas, en forma de información, le des a tu hijo, mejor y más fuerte será para vivir esas situaciones decidiendo por sí mismo.

Aprendiendo a ver la televisión en familia.

Vivimos en un momento en el que la televisión forma parte de nuestra familia. Sin embargo, pocas veces compartimos con nuestros hijos el hecho de ver la tele.

La televisión es un buen trampolín para entender y conocer otras realidades distintas a la nuestra. Pero dependiendo de la edad de los niños, no siempre saben distinguir entre la realidad y la realidad televisiva. Nosotros como adultos debemos acompañarles en esta tarea.

Enseñarles a ver la tele es tan importante como enseñarles a comer, a dormir o a jugar, pues forma parte de una rutina diaria que debemos trabajar cada día.

Os damos algunas claves para hacerlo:

* Incúlcales la elección de ver un programa, no cualquier cosa.

* Ofrece los tiempos adecuados para la edad de tu hijo. En ningún caso superarán las 2 horas al día.

* Es conveniente tener un espacio preestablecido para la televisión (al llegar del cole, un poco antes de cenar, después de hacer los deberes…). Podrás hacer de ese momento un rato familiar (eligiendo en común la película que más os apetece).

* Trata de que la televisión no esté incluida en otras rutinas sino que sea independiente. Es decir, procura que no esté puesta mientras está jugando a otra cosa o para que coma mejor. Es un juego independiente que ofrece una estimulación visual y auditiva estupenda si se sabe utilizar bien.

* Asegúrate de la edad a la que están dirigidos esos dibujos. Aunque parezcan inofensivos, quizá no sean adecuados para el momento evolutivo y la madurez de tu hijo. Te sorprenderá ver como en ocasiones no ha entendido el contenido de lo que ha visto, simplemente lo ha visto y quizá no estaba preparado para comprenderlo. Te darás cuenta de ello fácilmente si ves la tele a su lado. Aprovecha para ayudarle a comprender, hablando de lo que habéis visto juntos.

* Utiliza la televisión como excusa para introducir ciertos temas. Seguro que tus hijos ven algo que les parece nuevo (con respecto a la pareja, los amigos, las familias, la agresividad, …). Puedes preguntarle por su opinión, debatir al respecto si su edad lo permite o compartir la misma opinión, traerlo a la realidad que vivís (pues a un amigo mío le pasó eso…). La televisión también te ayudará a conocer cuáles son los temas más interesantes para tu hijo, puedes comprar un libro sobre ello, invitalé a dibujarlo en algún otro momento…

No permitas que la televisión dificulte la comunicación entre tu hijo y tú. En ocasiones, la tele, poco a poco, va reduciendo las necesidades de relacionarse con los demás. Esto se debe al hecho de que proporciona una falsa relación, con unos personajes desconocidos. Es por este motivo que el abuso de la televisión puede ser negativa para colectivos “interdependientes”, como son los niños o las personas mayores.

Pero sobretodo, recuerda que los niños necesitan de tus guías para comprender, elaborar e incorporar a su vida TODO lo que observan, escuchan, tocan y sienten. SIÉNTATE A SU LADO.