Bruxismo infantil

El bruxismo es el hábito de apretar y rechinar los dientes. Aparece típicamente por la noche, aunque hay niños que lo presentan durante el día.

Suele comenzar entre los 4 y los 10 años, en el periodo que coincide con la caída de los dientes de leche y la salida de los definitivos. Tiende a desaparecer con el tiempo, aunque algunas personas lo padecen en la edad adulta.

El niño no es consciente de que rechina los dientes y no suele despertarse. Este fenómeno tiene lugar en los primeros momentos del sueño y cesa cuando éste es más profundo.

Si es frecuente e intenso produce un desgaste importante en los dientes,  cefaleas, dolor en la articulación témporo-mandibular y somnolencia durante el día.

Las causas del bruxismo no están del todo definidas pero parece ser que el factor predisponente más frecuente es el contacto anómalo entre dientes de la arcada superior e inferior y los factores desencadenantes son estrés, el tipo de dentadura y la posición durante el sueño.

¿Qué podemos hacer si observamos que nuestro hijo aprieta o rechina los dientes?

  • Acudid al odontólogo para que valore el desgaste, si hay factores anatómicos alterados y el mejor tratamiento desde su especialidad (férulas de descarga, ortondoncia…)
  • Poneros en su lugar para poder valorar los cambios que se están dando en la vida del niño (mudanza, comienzo de colegio, separación de los padres, muerte de algún familiar, nacimiento de un nuevo herman@…) y que puedan suponer un aumento del estrés cotidiano. Los niños no tienen tantos recursos como un adulto y ésta puede ser una de las muchas maneras que tienen para expresar malestar, tensión y hostilidad.
  • Si averiguáis el origen de la ansiedad, tratad de manejarlo en casa. En caso contrario, consultad a un profesional de la psicología para que ponga en marcha el tratamiento adecuado.
  • Algunos hábitos que les pueden ayudar:
    • Evitar que coman alimentos estimulantes (chocolate, bebidas azucaradas o comidas rápidas) antes de acostarse.
    • Procurar un ambiente tranquilo antes de dormir, evitando que se vayan tristes o enfadados a la cama.
    • Practicar algún deporte, dar paseos al aire libre… durante el día, eliminando la actividad extenuante antes de ir a la cama. 
    • Instaurar rutinas agradables y relajantes antes de dormir (leer un cuento, escuchar música relajante, un baño, masajes…) que le ayudará a estar tranquilo y que pueda descansar mejor.