Dar Autonomía a nuestros hijos es regalarles Autoestima

¿Por qué nos dan la enhorabuena cuando nos ascienden en nuestro puesto de trabajo? ¿Alguna vez hemos reflexionado sobre qué sentimientos nos invaden cuando nos ofrecen un trabajo de mayor responsabilidad? Es verdad que nos sentimos asustados y con cierto miedo por la incertidumbre de la nueva tarea, pero igualmente estamos orgullosos de nosotros mismos, con la ilusión del reconocimiento por nuestra labor y con la autoestima alta.

Quizá este símil nos ayude a entender que DAR AUTONOMÍA  a nuestros hijos es REGALARLES AUTOESTIMA.

Igual que nosotros, siempre que pedimos a nuestros hijos que realicen algo nuevo, tendrán sentimientos contradictorios con respecto a la nueva situación:

-          Consecuencias negativas: pérdida de beneficios y privilegios de la etapa que dejan, falta de costumbre y por tanto cansancio y esfuerzo ante el aprendizaje de la nueva tarea, incertidumbre….

-          Consecuencias positivas:

  • Mayor autoestima (mis papás confían en mí para hacer algo nuevo)
  • Curiosidad (qué ocurrirá, cómo lo haré)
  • Madurez (ya soy mayor)
  • Responsabilidad (siento el compromiso y voy a hacerlo muy bien)
  • Capacidad (yo puedo hacerlo)
  • Autocontrol (al hacer algo nuevo debo poner en práctica la autorregulación, no puedo relajarme hasta tener automatizada la conducta)
  • Motivación (mis papás me animan, les gusta que consiga cosas nuevas)
  • Tolerancia a la frustración (no siempre me saldrá bien y mucho menos a la primera pero lo conseguiré)
  • Inclusión en un grupo de iguales (mi amigo y yo ya lo hacemos)
  • Satisfacción (me pongo muy contento al conseguirlo)
  • Reconocimiento externo (mis papás se ponen muy contentos)
  • Seguridad (compruebo que mis papás me apoyan y me ayudan si no me sale)

Como podéis ver, los sentimientos positivos son más numerosos y más importantes que los negativos y en ningún caso se incluye el miedo. El miedo suele tenerlo el adulto. Somos los papás quienes tenemos miedo de que nuestros hijos no sean capaces. Sentimos que son pequeños para soportar los cambios y preferimos ahorrarles su trabajo, sustituyéndolo por el nuestro. Creemos que así les beneficiamos.

No olvidemos que es tan inapropiado exigir a nuestros hijos tareas para las que no están preparados evolutivamente, (como por ejemplo sumar con 1 año), como olvidar sus capacidades individuales cuando ya están más que preparados.

Asegurándoles nuestro apoyo y nuestra ayuda para adaptarse a la nueva conducta, debemos darles la autonomía necesaria en cada etapa, observando sus reacciones y motivándoles para hacerlo y conseguirlo.

Por este motivo, os animamos a quitar el pañal a vuestros peques, dejarles bajar las escaleras, permitir que coman el yogur, abandonar el chupete voluntariamente, cuidar a sus hermanos, ponerse los calcetines, colaborar en tareas del hogar, frotarse en la bañera…. Y tantas cosas que están deseando hacer.

Observa lo que ocurre… disfruta y sobre todo.. CUENTANOSLO.