Premio Liebster Award

Hoy queremos compartir con todos vosotros que han concedido un premio Liebster Award a nuestro blog.

Liebster Award

Nos ha nominado el blog Estilo Personal Único. En este blog podemos encontrar información muy útil a la vez que amena sobre consejos sobre qué prendas, vestidos, peinados, maquillajes nos quedaran mejor en función de nuestras características personales. Encontraremos también información interesante sobre qué es lo que se lleva en cada temporada, así como marcas nuevas poco conocidas.

Y ahora, nosotros debemos nominar a cinco bloggers para que opten al Liebster Award, que deberán contestar 11 preguntas y nominar a su vez a cinco bloggers. Ahí van mis nominaciones:

Lo que ya nadie quiere : Blog sobre fotografía. Una española viviendo en Francia.

Crecer con emoción: Blog sobre psicología y educación. Se encuentran en Madrid.

Vínculos Gabinete de Psicología: Blog sobre psicología y educación. Ubicados en Valdepeñas

Sanamente: Blog sobre psicología y educación. Trabajan en Ibiza.

Evidientemente: Blog sobre odontología y niños.

Estilo Personal único nos ha pedido que escribamos 11 cosas sobre nosotros y nuestro blog. Ahí vamos!!

GADEPSI es un gabinete de psicología formado por un grupo de psicoterapeutas que llevan trabajando juntos desde el 2002 en la ciudad de Madrid.

Nuestro entusiasmo por el bienestar emocional de las personas y la fascinación por el mundo infantil, nos llevó hasta el mundo de la educación y la crianza.

Los niños son el futuro y nuestra principal prioridad debería ser cuidarlos. Pero no olvidamos, que esos niños tienen unos padres que lo hacen lo mejor pueden.

Por eso queremos ayudar y fortalecer a esos padres, para que puedan dar lo mejor de sí mismos a sus hijos. La afirmación “Padres satisfechos, hijos satisfechos” no es un fórmula mágica ni infalible, pero sí muy aproximada.

Uniendo los conocimientos de todo el equipo abarcamos la psicoterapia individual de adultos, terapia grupal, terapia familiar, psicología infantil y psicología perinatal.

Además de la parte profesional, somos apasionadas del mundo infantil y maternal. Disfrutamos jugando con los peques. Somos grandes jugadoras :). Por otra parte, sintonizamos con las mamás y los papás en su a veces difícil tarea de educar y criar.

En nuestro blog podrás encontrar pautas, reflexiones, información… sobre todos estos temas: crianza, educación, maternidad, pareja, trastornos infantiles….

Por último, a los cinco blog nominados les pedimos que escriban algo sobre ellos y sobre sus blog.

Llega la navidad y… ¡¡los regalos!!

¡¡¡¡ME LO PIDO!!!!

La navidad está a la vuelta de la esquina. Las campañas publicitarias están en marcha y los niños están decidiendo qué le van a pedir a los Reyes Magos y/o Papá Noel.

Las estadísticas indican que los niños reciben una media de cinco regalos por estas fechas y que la ilusión por un juguete nuevo  dura entre tres y cinco horas de media.

  • ¿Por qué caemos en la tentación de colmarles de regalos?:

-  No hay nada más satisfactorio y que nos llene de más felicidad que ver sus caritas al abrir los regalos: Padres y familiares desean hacer felices a los niños y en ocasiones se confunde la ilusión de abrir un regalo por felicidad.

-  “No quiero que le falte de nada”: Desde el deseo de cubrir todas las necesidades del pequeño, se puede caer en error de tratar de darle todo lo que pide. Una de nuestras misiones a la hora de educarlos es enseñarles no solo a tolerar la frustración si no tambien a conocer sus propios deseos.
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-  Redimir el sentimiento de culpa por no pasar tiempo con ellos: el sentimiento justificado o no de no ser buenos padres favorece que intentemos compensarles cumpliendo todos su deseos.

-  Las campañas de publicidad y el ambiente navideño-consumista: No podemos negar la influencia de la sociedad en la que vivimos. El consumismo está incorporado a nuestra manera de vivir y de comprar.

-  Los niños SIEMPRE lo quieren todo: Y como buenos niños todo lo piden con intensidad e ilusión. Si miran un catalogo de juguetes, lo más probable es que elijan varias cosas de cada página.

  • Antes de escribir la carta a los Reyes Magos/ Papá Noel:

-  Decidir el número de regalos máximos que podrán tener: recibir muchos regalos es tan negativo como no recibir ninguno. Tres regalos es un límite aceptable. No obstante cada familia tendrá que decidir según sus posibilidades y su criterio el número máximo.

-  Organización con el resto de familiares en la compra de los regalos: Una de las tareas más difíciles será explicar al resto de la familia esa limitación de regalos. A ellos les pasa lo mismo, también desean cumplir los deseos del pequeño. Para ello podemos remarcar que no disfrutan de cada regalo como se merece si tiene muchos mismo tiempo. A veces compramos mil regalitos de bajo coste pero de mala calidad. La familia se puede organizar para que entre todos se compren el numero de juguetes que hemos establecido.

  • Instaurando nuestra propia tradición navideña:

-  Explicar a los niños el motivo por el que el número de regalos es limitado: La creatividad será nuestra mejor arma. Hacer de ello una historia, un juego hará que los niños lo entiendan mejor y se molesten menos. Por ejemplo, podemos contarles que a los Reyes Magos les gusta regalarle cosas con las que se lo pase muy bien y con las juegue mucho. Por este motivo, sólo le traerán 3, para que le de tiempo a jugar mucho con ellas.

-  Hacer una tradición familiar de escribir la carta a los Reyes Magos/Papá Noel: lo que más desean los niños es pasar tiempo con sus padres. Convierte el hecho de escribir la carta en algo familiar y divertido (utiliza folios de colores, adornar la carta juntos, tomar una merienda especial mientras, poner música…).

-  No utilizar catálogos de juguetes para escribirla: Si tienen tanta variedad de juguetes a la vista, les va a resultar muy difícil elegir.

-  Jugar juntos a decidir qué regalos son los que más desea: Es fundamental que nos expliquen por qué lo desean, qué es lo que les gusta de ese juguete, cuánto tiempo serían capaces de esperar para conseguirlo, si creen que lo desearán mañana también.

-  Convertir el encuentro familiar en lo más importante: organizar una merienda de reyes para que vengan los abuelos, tíos… donde podrán mostrar los regalos que han tenido y al mismo tiempo disfrutar de la familia.

Por último, como indicación para decidir qué comprarles lo fundamental es tener en cuenta que los regalos de navidad deben ser deseados por el niño y  fomentar el juego, que, al fin y al cabo, es la actividad principal para su desarrollo.

Prevenir el abuso sexual en los niños

Se estima que 1 de cada 5 niños puede ser víctima de algún tipo de abuso o violencia sexual.

Por este motivo, nos parece importante dar a conocer la campaña desarrollada por el Consejo de Europa y la Guía informativa y didáctica sobre Abuso Sexual Infantil que ha desarrollado la Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil en España (FAPMI).

Como parte del material desarrollado de esta campaña podemos encontrar el libro ilustrado “Kiko y la Mano” para niños de 3 a 7 años y un vídeo animado destinado a la televisión e Internet.

                               

Como en otras ocasiones comentamos, hablar con los niños con naturalidad de cualquier tema, siempre adaptándonos a su lenguaje, a su edad y a su curiosidad, favorece no sólo la comunicación y la confianza hacia los adultos, también les protege de situación futuras peligrosas. Unir la información con la confianza y la comunicación fluida con los padres, aumenta la posibilidad de que un niño en circunstancias de abuso sexual, recurra a ellos para contarles su malestar, y que le ayuden.

“La regla de kiko” es una posibilidad para ayudar a padres y educadores a afrontar este tema tan delicado. Básicamente consiste en enseñarles donde no le pueden tocar otras personas, donde no debe tocar él/ella y qué hacer si eso sucede.

La regla consiste en indicar a los niños que no deben permitir que ningún adulto o niño toque las partes de su cuerpo que cubiertas con su ropa interior. 

La regla de kiko tiene cinco aspectos importantes:

  1. Tu cuerpo es tuyo: debemos enseñarles que su cuerpo es suyo y nadie debe tocarles sin su permiso. Tienen que saber decir un NO firme e inmediato ante un contacto inapropiado, a alejarse de la situación y a buscar ayuda en un adulto de confianza.
  2. Buena forma de tocar- mala forma de tocar: Para enseñarles a discriminar donde no le tienen que tocar utilizamos la ropa interior como límite claro. Le explicaremos que en ocasiones algún adulto puede tener que mirar o tocar ahí (padres, cuidadores o médicos)  pero que digan NO siempre que se sientan incómodos.
  3. Secretos buenos – secretos malos: Convertirlo en un secreto es una de las tácticas de las personas que abusan de niños. Debemos mostrarles que aquellos secretos que les hagan sentir tristes, con miedo o nerviosos no son buenos y tienen que compartirlos con adultos de confianza (padres, profesor, policía..)
  4. La prevención y la protección son responsabilidad que incumben al adulto: Cuando un niño es objeto de abuso sexual siente miedo, culpa y vergüenza. Los adultos debemos evitar tabúes en torno a la sexualidad para que nos puedan hablar del tema sin temor. Por otra parte, tenemos que estar atentos y receptivos a sus sentimientos y comportamientos.
  5. Otros consejos útiles: Enséñales quienes son los adultos que forman su red de seguridad; en la mayoría de los casos son personas conocidas. Que como norma informen de personas que les den regalos, quieran mantener secretos o pasar tiempo a solas con él; normas básicas como no hablar con desconocidos, no subirse a coche de un extraño, no aceptar regalos…

Por último, queremos señalar que nunca es demasiado pronto para enseñar “La regla de Kiko” (los abusos se dan a todas las edades) y que lo más probable es que la conversación sea más difícil para vosotros que para el niño.

 

Los niños: demonios o incomprendidos

Si prestamos atención a la manera en la que la gente habla de los niños, es frecuente escuchar frases cotidianas que reflejan ideas erróneas sobre la infancia y la educación. En ocasiones damos un significado adulto a las conductas infantiles, y no siempre se ajustan a la realidad.

Aquí os mostramos algunos ejemplos con los que solemos etiquetar  las conductas de nuestros hijos, y por tanto a ellos mismos, con el objetivo de reflexionar un poco y hacernos conscientes de que no siempre “juzgamos” correctamente:

  • “Les das mano y te cogen el brazo”. Esta frase lleva implicita la idea de que “los niños no son de fiar”: Los niños son personitas en proceso de crecimiento y aprendizaje. En ocasiones se espera y se les exige que actúen como  si ya fueran adultos. No podemos esperar que se hagan cargo de las excepciones o de las situaciones concretas, ellos buscan la rutina siempre (que es lo que les hace sentir seguros), y por eso se adaptan rápido, también a lo positivo. Esto supone adaptación.
  • “Da igual lo que le digas, no se entera, si No razona”. Esta es una idea muy extendida, la de proteger o educar a los niños sin darles la información porque “los niños no son adultos y no tienen inteligencia suficiente para comprender”: Es necesario hablar a los niños en función de su edad. Si les tratamos como si fueran más pequeños, no les ayudaremos a crecer. Sin embargo, tenemos que recordar que los niños todavía no tienen completo el desarrollo cognitivo. Es decir, más que no razonar, no razonan como un adulto, pero sí son capaces de entender todo con sus palabras. Si un niño te pregunta algo es por que está preparado para conocerlo. Esto muestra interés y desarrollo por parte de los niños.
  • “Pero mira cómo sabe lo que puede conseguir con cada persona”. Suele significar que  “los niños son manipuladores”: Los niños poco a poco van conociendo a los miembros de su familia, poco a poco van estableciendo patrones de relación con unos y otros, patrones que suelen repetirse. Además todavía no tienen capacidad para tolerar la frustración.  Seremos nosotros los que le iremos enseñando a ser capaces de aplazar sus deseos para el momento más adecuado. Mientras tanto, tenemos que comprender que su empeño en lograr algo, no se debe a una intencionalidad manipuladora como un adulto sino a una insistencia infantil que todavía no sabe manejar de otra manera.
  • “Os está tomando el pelo”. Es una frase muy habitual, incluso en niños pequeños o bebés. Los niños están “programados” para sobrevivir y ser queridos, para eso las llamadas de atención, aunque sean negativas, suelen ser las más eficaces para no pasar desapercibidos. Recordemos que nuestros hijos prefieren que se les mire mal, a no ser mirados. Debemos darnos cuenta de lo que necesita y de qué hace para conseguirlo, darle otro camino para ello será la solución, pero en ningún caso nos servirá creer que nos está “vacilando”. Que nuestro hijo nos busque, significa que nos necesita.
  • “Hace lo que le da la gana!”. Solemos interpretar que esto es negativo, pues los adultos estamos sujetos a unas normas y creemos que ellos deben estarlo también. Es cuestión de tiempo que lo hagan. Ayúdales a comportarse en cada lugar y con cada persona, dándole espacios adecuados para ese “hacer lo que le de la gana”. Esto en realidad se debe al egocentrismo propio de los niños, que no egoísmo, pues piensan que el mundo no existe fuera de ellos mismos. Poco a poco irán cambiando esa manera de ver la vida, irán adquiriendo empatía y otras perspectivas.
  • “Es que es un demonio,no para, es más malo…”. Observad que esta frase etiqueta a la persona y no a la conducta. Es más útil y efectivo decirle de forma concreta qué es lo que tiene que hacer: “En el sofá nos sentamos,  saltamos en el suelo”.Los niños juegan, prueban, experimentan… ¡Son unos investigadores! Esto es parte del aprendizaje, de la construcción de la inteligencia y de la personalidad.

Pero sobretodo no olvidemos, que solemos decir estas frases delante de ellos, con ellos como testigos, ante un público extenso, en muchas ocasiones …. Todo esto será lo que vayan incorporando nuestros hijos de lo que son, de lo que hacen.

Aunque parezca que no es importante, son los cimientos en los que nuestros hijos construyen su identidad. Por eso, esfuérzate por dar significado infantil a las conductas infantiles, no mires con prisma de adulto aquello que hace tu hijo.

Bruxismo infantil

El bruxismo es el hábito de apretar y rechinar los dientes. Aparece típicamente por la noche, aunque hay niños que lo presentan durante el día.

Suele comenzar entre los 4 y los 10 años, en el periodo que coincide con la caída de los dientes de leche y la salida de los definitivos. Tiende a desaparecer con el tiempo, aunque algunas personas lo padecen en la edad adulta.

El niño no es consciente de que rechina los dientes y no suele despertarse. Este fenómeno tiene lugar en los primeros momentos del sueño y cesa cuando éste es más profundo.

Si es frecuente e intenso produce un desgaste importante en los dientes,  cefaleas, dolor en la articulación témporo-mandibular y somnolencia durante el día.

Las causas del bruxismo no están del todo definidas pero parece ser que el factor predisponente más frecuente es el contacto anómalo entre dientes de la arcada superior e inferior y los factores desencadenantes son estrés, el tipo de dentadura y la posición durante el sueño.

¿Qué podemos hacer si observamos que nuestro hijo aprieta o rechina los dientes?

  • Acudid al odontólogo para que valore el desgaste, si hay factores anatómicos alterados y el mejor tratamiento desde su especialidad (férulas de descarga, ortondoncia…)
  • Poneros en su lugar para poder valorar los cambios que se están dando en la vida del niño (mudanza, comienzo de colegio, separación de los padres, muerte de algún familiar, nacimiento de un nuevo herman@…) y que puedan suponer un aumento del estrés cotidiano. Los niños no tienen tantos recursos como un adulto y ésta puede ser una de las muchas maneras que tienen para expresar malestar, tensión y hostilidad.
  • Si averiguáis el origen de la ansiedad, tratad de manejarlo en casa. En caso contrario, consultad a un profesional de la psicología para que ponga en marcha el tratamiento adecuado.
  • Algunos hábitos que les pueden ayudar:
    • Evitar que coman alimentos estimulantes (chocolate, bebidas azucaradas o comidas rápidas) antes de acostarse.
    • Procurar un ambiente tranquilo antes de dormir, evitando que se vayan tristes o enfadados a la cama.
    • Practicar algún deporte, dar paseos al aire libre… durante el día, eliminando la actividad extenuante antes de ir a la cama. 
    • Instaurar rutinas agradables y relajantes antes de dormir (leer un cuento, escuchar música relajante, un baño, masajes…) que le ayudará a estar tranquilo y que pueda descansar mejor. 

 

Jugar a… relajarnos!

Los niños están en la edad del movimiento y la actividad desbordante. Se cansan cuando han estado jugando o han hecho deporte. El sueño, una buena alimentación y momentos de relajación aportan a su cuerpo los medios para recuperarse de esa “fatiga sana”.

 Lo primero que tenemos que entender es que estar relajado es sentirse agusto, estar tranquilo física y mentalmente.

 Lo siguiente a tener en cuenta son las variables que influyen para que los niños estén más inquietos:

  • El momento del día: están más excitados antes o durante la comida, a la vuelta del colegio, antes de acostarlos…. Observa a tu hijo y comprueba cuándo está más tranquilo y cuándo tiene mayor actividad.
  • Actitud del adulto: los movimientos, la cara y el tono de voz trasmiten nuestro estado de ánimo a los niños. Los gestos rápidos y bruscos, la cabeza firme y altiva, gritar, hablar rápido o pasar de un tono grave a un agudo les irrita. Los movimientos suaves y amplios, inclinar la cabeza hacia ellos mostrando disponibilidad, arrodillarse para estar a la altura de su rostro, permitirles que nos toquen, mirarles a los ojos, sonreírles y hablarles con calma les ayudará a tranquilizarse.
  • Alimentación: Es necesario que realicen un desayuno abundante y un tentempié a media mañana para que puedan rendir adecuadamente en el colegio. Una comida a mediodía tranquila junto con un tiempo de reposo, permitirán que la digestión se realice con facilidad y puedan reponerse de la fatiga de la mañana. En cuanto al tipo de alimentación debemos cuidar la cantidad de comida, el consumo de verduras, hortalizas y fruta frescas, la cantidad de líquidos y evitar el exceso de grasas y azúcar.
  • Sueño: Los niños, dependiendo de su edad, deben dormir entre nueve y catorce horas al día.
  • Sobreestimulación y ruidos: ver muchas horas la televisión les produce un exceso de estimulación visual, auditiva y mental.  Un nivel elevado y constante de ruidos a su alrededor les irrita. Para evitar ambas situaciones podemos proponerles otras distracciones (leer, pintar, juegos…) y controlar el nivel de voz, el sonido de la televisión o la música, los portazos…
  • Condiciones ambientales: el exceso de calefacción o el frío, una mala ventilación son factores que aumentan la fatiga y les impiden un descanso reparador.
  • La rutina: cuanta mayor sea la rutina, más tranquilos se sienten, pues son capaces de anticipar lo que les espera y por quién estarán acompañados.

 Os proponemos algunos juegos en función del momento del día que favorecen la calma:

  • Antes de comer:

           El burro enfermo: juego que se canta y se representa en el que tenemos que estar atentos para recordar todos los remedios que le da el médico al burro. Primero le contamos que tipo de animal es un burro y si nos es posible le enseñamos una foto. Cantamos y representamos junto con el niño la canción.  http://www.youtube.com/watch?v=YadZG_TkSe4                              

  • Acostarse/siesta:

           El sueño: En un entorno tranquilo y con la luz tenue. El niño irá con ropa cómoda y descalzo. Se tumbará sobre una alfombra o similar. Lo podemos hacer junto con el niño o bien ayudándolo con los movimientos. Al ritmo de la música:

  • Levanta un brazo lentamente y lo deja caer Luego el otro. Dos veces con cada uno.
  • Dobla una pierna deslizando el pie sobre el suelo y luego lo extiende. Dos veces con cada pierna.
  • Levanta lentamente la mano  manteniendo el antebrazo apoyado en el suelo y la baja. Cuatro veces con cada mano.
  • Endereza la punta del pie y ponla en la posición inicial. Dos veces con cada pie.
  • Mueve los dedos de una mano, luego la otra. Dos veces cada una.
  • Mueve los dedos de un pie, luego el otro. Dos veces cada uno.

 Os recomendamos por ejemplo: Saint Preux: El sueño. https://www.youtube.com/watch?v=DGyrwz1HiMw

  • Desplazamientos/espera:

           Este dedito…: Sentamos al niño en nuestras rodillas. Cogiéndole una de sus manos, le explicamos que sus dedos son un grupo de hermanos que tienen mucha hambre y que envían a uno de ellos para comprar un huevo.  Al mismo tiempo que le cantamos la canción, le masajeamos cada uno de sus dedos con movimientos de rotación entre nuestro índice y pulgar.

“Éste compró un huevo, éste hizo el fuego, éste echó sal, éste lo guisó y éste pícaro gordo se lo comió”. http://www.youtube.com/watch?v=QdeBWIDSo4M

 Existen multitud de juegos que nos pueden ayudar a entretener, relajar y predisponer a los niños para realizar una tarea que requiere concentración, para dormir o para esperar en la cola del médico.

Y tú.., ¿qué truco utilizas con tus hijos?.

Depresión Infantil

Hasta hace poco más de una década, se pensaba que la depresión no aparecía en la infancia. Actualmente se reconoce su existencia y en líneas generales, los síntomas son similares a los presentados por adultos.

¿Qué llama la atención de estos niños? su tristeza, lloran con facilidad, pierden el interés por sus  juegos preferidos y la escuela , se alejan de sus amigos y de la familia, son poco comunicativos, se aburren y se cansan pronto, tienen menos energía o concentración que antes, están irritables, son muy sensibles al rechazo y el fracaso, muestran deprecio hacia sí mismos, eligen finales tristes para sus cuentos y juegos, se quejan de dolores de cabeza o de estómago, duermen mucho o muy poco, comen demasiado o muy poco, muestran conductas infantiles con respecto a su edad (hablar como un bebé, hacerse pis), hablan de suicidio, deseo de escaparse de casa…

Los síntomas se expresan de distinta manera en función de la edad del niño:

- De 0 a 24 meses: están tristes a pesar de que sus padres o personas conocidas les consuelen, se apegan desesperadamente a quien se ocupa de ellos, no experimentan placer ni curiosidad por las cosas de su entorno, con dificultades en el sueño y la comida y, en ocasiones, con problemas de crecimiento.

- De 2 a 5 años: irritabilidad, llanto frecuente, hiperactividad, pérdida de interés por actividades que antes les gustaba, insomnio y pérdida de apetito.

- De 6 a 8 años: irritabilidad, inseguridad, resistencia a jugar, dificultades en el aprendizaje, timidez, enuresis, encopresis, terrores nocturnos, rabietas, dolores de cabeza…

- De 8 a los 14 años: a partir de estas edades ya pueden describir con cierta precisión su estado interior. Muestran baja autoestima, sentimientos de impotencia e indefensión ante sus problemas y, en algunos casos, desesperanza. Son frecuentes la pérdida de energía y de interés, así como los dolores de cabeza, problemas escolares y las ideas de suicidio.

¿Qué situaciones favorecen la depresión infantil? Padres con depresión, alta exigencia, falta de confianza en sí mismo por fracasos repetidos o críticas negativas constantes, sentirse muy distinto a sus compañeros (obesidad, estatura, etc.), poca relación con los padres, pérdida temprana real o simbólica de algún familiar o amigo, el ambiente escolar negativo (bullying…), pequeños estresores que terminan generando un problema de riesgo (alteraciones del lenguaje, dificultades de  aprendizaje, de coordinación psicomotora…), situación de excusión social…

Como hemos visto los síntomas son similares a los de los adultos, pero también tiene aspectos diferentes y espefíficos de la infancia. Lo importante es entender que los niños no expresan sus emociones exactamente como los adultos. Todavía no tienen la capacidad de distinguir y expresar lo que les pasa. Por este motivo, los adultos debemos estar atentos a sus cambios de comportamiento, sus dibujos y juegos, cómo habla de sí mismo, cómo se relaciona con sus compañeros de clase, si les exigimos más de lo que le corresponde a su edad, si además de sus fallos, hacemos hincapié en sus logros…