La importancia de los abuelos

Todos los que tenemos abuelos, sabemos de la importancia que tienen en nuestras vidas.

Pero quizá no sabemos lo influyentes que son en nuestro desarrollo psicológico. Tanto si son cuidadores habituales, como sí lo son esporádicos, se trata de figuras imprescindibles en el desarrollo de nuestras vidas.

Compartir a nuestros hijos con nuestros padres, es una maravillosa manera de regalar a nuestros hijos parte de nosotros mismos.

Si tienes que dejar a tus hijos con sus abuelos, no te sientas culpable. Lo único que debemos tener en cuenta para mantener una relación saludable entre todos, es la importancia de establecer unos límites claros. La autoridad de los padres no debe saltarse, pero las cesiones a los abuelos en su terreno son necesarias.

AbuelosLos abuelos, por su edad,  tienen que sustituir la relación física por la comunicación, y eso es lo mágico de la relación, que al basarse sólo en las palabras, van cargadas de mucho amor y afecto.

 Estas son algunas de las funciones de los abuelos con nuestros hijos:

- El abuelo es el encargado de transmitir valores familiares y mantener el vínculo entre las generaciones. Las historias que cuentan los abuelos sobre su vida, incluye a sus hijos de niños (es decir, a los padres), haciendo que el peque se identifique con ellos (¡mi padre o madre también fue pequeño y hacía travesuras!). Además dan sentido de continuidad a la familia, proporcionan conocimiento de la vejez y del pasado familiar, y nos acercan a nuestras raíces.

- La abuela es la encargada de amar a nuestros hijos de manera incondicional. No hay excepciones en la fantasía emocional del niño, la abuela me quiere, me cuida, me protege, me defiende, está orgullosa…. SIEMPRE. Es un amor incondicional tan grande y tan duradero que los niños disfrutan de su compañía aumentando su sentimiento de autoestima y seguridad emocional.

- Los abuelos pueden parar el tiempo. Permiten salirse de las rutinas y el estrés diario. En casa de los abuelos reciben atención, tiempo para conversar, para escuchar y para jugar.

- Los abuelos tratan a los nietos como niños. La diferencia generacional entre abuelos y nietos hace que los mayores vean siempre a los pequeños como “muy pequeños”. Por lo general, los abuelos mantienen la exigencia por debajo de las posibilidades de los niños, y eso les permite relajarse, o sencillamente expandirse desde una perspectiva más infantil porque es acurrucado y recibe el tratamiento cariñoso como niño que realmente es.

- Los abuelos ayudan a cuidar de los niños. Esto hace que se sienten útiles, más considerados y valorados. Ésto influye en su felicidad pero también en la de nuestros peques, que son cuidados por personas felices, tranquilas y pacientes.

- Los abuelos ayudan a los padres a seguir siendo pareja. Además de padres, somos pareja. Dejar a nuestros hijos en casa de los abuelos para tener un tiempo de pareja y no familiar, hará que nos sintamos más “individuos” y puede ayudar a que nuestra relación con nuestros hijos sea mejor, pues nos sentimos más satisfechos o menos presionados por la faceta de madre o padre.

Y no menos importante.., para los abuelos, los nietos son el postre de la vida.

Adolescentes y drogas

La adolescencia es una etapa importante en el crecimiento y la búsqueda de identidad.

El grupo de iguales se convierte en una de las referencias más importante. Formar parte de un grupo con ideales, con algunas características concretas, o formas de vestir…  ayuda a nuestros jóvenes a sentir que forman parte de algo y que pertenecen a un grupo independiente de su familia. Esto les ofrece seguridad y contención.

Sin embargo, este grupo de iguales puede ser, en algunas ocasiones, el que empuje a nuestros hijos a realizar conductas que no comparten como individuos independientes, pero sí como miembros de ese grupo. Como por ejemplo, el hecho de probar las drogas.

La adolescencia se caracteriza por la inquietud y la búsqueda de nuevas experiencias, pero también por la inestabilidad emocional y la indecisión.

Suceden cambios internos y personales, que pueden chocar con las creencias y valores familiares.

Como padres, tenemos que ser conscientes de que, aunque ya no podemos prohibir como cuando eran pequeños, si tenemos la capacidad de seguir influyendo en sus decisiones (siguen siendo nuestros hijos, y en el fondo nuestra opinión les sigue importando).

Por ese motivo, tenemos que cuidar y fomentar todo tipo de conversaciones con ellos. Dales tu opinión siempre que sea necesario, sin dejarte llevar por el miedo, evitando los mensajes tremendistas (confirmarán la idea que nuestros hijos tienen de nosotros, como por ejemplo “mis padres no se enteran, son unos exagerados…”).

Lo mejor es encontrar un tono sencillo, amable y directo en relación a algo que veis, oís, o charláis juntos. Con el objetivo de que nuestros hijos tengan una información real de las drogas y estén convencidos de sus consecuencias negativas. En ocasiones tendrás ganas de confrontar su opinión, pero no te llevará a nada, es mejor pedir su opinión y dar la tuya (¡no creas que queda en saco roto!)

Aquí te dejamos algunos ejemplos para comenzar conversaciones con tus hijos sobre drogas y de esta manera sembrar semillas de comunicación entre tus hijos y tú:

• “En la televisión han comentado que sigue disminuyendo la edad de consumo en los adolescentes. ¿Tú qué opinas?, ¿Crees que es verdad?..”

• “Estoy encantada con la ley antitabaco, es que no huelo a tabaco cuando llego a casa, no tengo por qué tragarme el humo de otro. ¿A ti qué te parece?”

• “Me gusta que los jóvenes se manifiesten por causas saludables, como la educación, la justicia… que siempre parece que sólo os sacan para hablar de drogas y botellones, ¿no te parece?”

• No me gusta nada quedar con los amigos de tu padre, al final, después de que se hayan bebido 3 copas de vino, yo ya no se con quién hablar. ¿Alguna vez te ha pasado eso?

• Uffff que horror de accidente, por lo visto ha dado positivo en alcoholemia. ¡No hay derecho! Hay que turnarse en la conducción siempre.

• He leído un artículo que en los institutos ofrecen costo o mariguana. ¿Tú crees que es fácil conseguir droga?

Evitar hablar de las drogas y convertirlas en un tema tabú, no elimina la posibilidad de que tu hijo las consuma, ni reduce las ocasiones en las que tu hijo tendrá que enfrentarse a ellas.

Recuerda que cuantas más herramientas, en forma de información, le des a tu hijo, mejor y más fuerte será para vivir esas situaciones decidiendo por sí mismo.